Excelencia en servicio de ingeniería y otros cócteles

9.10.09

El día que me di de baja de FaceBook sin estar loco

Pues era un día festivo. Yo tenía pendiente , y con urgencia, 3 presentaciones que montar y un par de tareas que cerrar antes del lunes, pero había decidido liberarme ese día de temas laborales para airear mi cabeza un poco. Había ordenado por preferencia 3 revistas que se me acumulaban en la mesita y retomado un par de libros que llevaba sin terminar desde el verano. Fuera hacía un día fabuloso y oía a mis hijas jugar en la terraza. Había que aprovechar el día en la calle!!!

Antes de cerrar el portáil reviso los emails pendientes y me aparece la solicitud de amistad de alguien en FB. No sé quien es, o seguramente no lo recuerdo, así que acudo a dar un vistazo. Me enredo releyendo las últimas chorraditas que tengo pendientes. Videos por aquí, links graciosos por allí, comentarios que no entiendo por el otro lado y sigo bajando...


...y sigo


...y sigo


...Han pasado 40 minutos y mi mujer me pregunta mosqueada que cuándo termino para poder irnos, asumiendo que estaría haciendo algo medianamente importante como para tenerles retrasadas más de media hora.


Reaccionando rápido, aun les hice esperar 2 minutos más mientras encontraba cómo darme de baja en FB.


Recuerdo como hace 30 años veíamos la TV de forma compulsiva, casi religiosa, y no apartábamos la mirada de ella, por su puesto, ni cuando hacían la publicidad. Confundíamos contenidos con medios con prioridades. En Internet es más fácil todavía confundir valor, con ladrones de tiempo...y de concentración.





¿Y que tiene que ver este rollo con Excelencia en Servicio?





Pues en mi opinión, nuestra entrega a la ejecución de nuestro tabajo está claramente minada por cientos de ladrones de tiempo, ladrones de concentración y ladrones de energía. Y por supuesto Internet no es culpable de nada, pero es un medio que nos lo pone muy muy fácil para tragar con todos esos ladrones y todas esas tentaciones continuas, ... y que acabemos confundiendo la película con la publicidad sin pestañear cual zombies.





No solo nuestra productividad y competitividad se ve afectada seriamente, sin duda también la calidad de los entregables y de nuestro servicio.





Mi tiempo es mio, sí, y hago con él lo que quiero, sí, pero igual que hoy hay un sentimiento cívico colectivo de no desperdiciar agua inutilmente por los desagües, cualquier día también exigiremos que no vertamos nuestras horas inútilmente por la tubería de Internet/TV/PSP/PS3, etc . por el bien de la humanidad. Por supuesto, es mi opinión.


De momento, es el cliente el que nos pide que no echemos a perder el tiempo que nos contrata.

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2 comentarios:

  • Eso se llama atajar los problemas de raíz, sí señor. Excelente.

    También sería bueno, no encender la televisión cuando comemos en familia.

    O cuando hablamos con un cliente, sintonizar un único canal, el que comunica lo que dice nuestro cliente.

    De Anonymous Juan Pedro, A las 13 de octubre de 2009 a las 4:04  

  • pues si no hubiese sido por fb yo no hubiera conocido este blog, creo que todo es útil e inútil al mismo tiempo debemos ser nosotros los que tenemos que valorar el tiempo dedicado a cada cosa.

    De Anonymous Anónimo, A las 6 de marzo de 2010 a las 12:06  

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