Excelencia en servicio de ingeniería y otros cócteles

16.10.08

Una incidencia informada a tiempo se minimiza

Dice la mala práxis habitual que si la cagas, la tapas.



Sin embargo, dicen los canónes de Calidad que si un proveedor tiene un problema de suministro, una incidencia de servicio, un riesgo de ejecución, etc. DEBE informar cuanto antes a su cliente, para que éste por su parte pueda tomar sus medidas con la mayor holgura posible.



Es más, ante una incidencia en la cadena de suministro, mejor comunicar cuanto antes hacia adelante para que las soluciones sean "consensuadas" entre todos, minimizando sus efectos.






Lo cierto, es que si has cometido un error y puedes solvetarlo completamente, el cliente no debe percibirlo. Sin embargo, si existe una probabilidad de que este error acabe afectando al cliente, lo mejor será gestionarlo adecuadamente:


  1. Informalo objetivamente, con datos y concreciones.

  2. Exponer el plan o juegos de planes propuestos para solventarlo. Pros y contras.

  3. Acordar con el cliente la mejor vía de afrontarlo.

  4. Una vez sobrellevado, reflexionar y obtener conclusiones para evitar, la próxima vez, el potencial error.
  5. Poner en valor la adecuada actuación que hemos realizado (más allá del error en si).
Un error se puede vender como algo positivo si lo hemos atajado bien y hacemos un esfuerzo por comunicar adecuadamente todo cuanto hemos hecho para solventarlo... y de la forma más positiva posible. LAS COSAS NO SON LO QUE SON, SINO CÓMO SE PERCIBEN.

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