28.10.08
Lo que se da, se vende, si el que lo toma lo entiende
Como son minutos sueltos y además al cliente le parece siempre que nos supone poco esfuerzo, resulta casi insolente negarle la respesta o decirle que le va a suponer un desembolso específico.
A nadie se le pasa por la cabeza que uno aparece por el taller con su coche, de repente, y le pide al mecánico que deje lo que esté haciendo y le aprete 4 tuercas... y además gratis.
Pues en el mundo de la ingeniería y la consultoría sí le parece legítimo a muchos clientes el interrumpir y quedarse a la espera del análsis y esa respuesta solicitada...y además gratis.
Yo creo que es debido a la intangibilidad del servicio y a la falta de conciencia de los clientes de que el tiempo es dinero.

Pues bien, tengo un amigo que dice que si te deben dinero y no lo pides, ni te lo devuelven ni te lo agradecen. De la misma forma, creo que si no somos capaces de poner en valor cada respuesta, consulta, análisis, recomendación que hacemos fuera de contrato (o sea, sin ser remunerada) ni nos la pagan, ni nos la agradecen.
Poner en valor una respuesta o recomendación significa hacer visible, identificable y reconocible por el cliente o el mercado aquella aportación que hemos realizado.
Poner en valor será, entonces, objetivar el esferzo invertido (incluso detallarlo) y los resultados o entregables aportados y si puede ser, los beneficios para el cliente obtenidos finalmente por esta aportación.
Eso lo podemos hacer mediante un correo de síntesis de la respuesta que hemos dado, donde incluir sutilmente el tiempo invertido y los entregables de la intervención, así como la disposición a seguir colaborando (y recomendando un determinado contrato de soporte/mantenimiento para ese tema, por ejemplo, ya que es a lo que estamos acostumbrados o nos exige nuestro sistema de Calidad).
También puede ser muy útil lograr la verbalización (reconocimiento) por parte del cliente del esfuerzo realizado, porque así quedará registrado en su mente.
Dejar registro dentro de nuestros sistemas, siempre será imprescindible si un día queremos demostrar esa colaboración e incluso valorarla para su cobro o regularización.
La Excelencia en Servicio nos dice que debemos de dar lo mejor de nosotros mismos por cada hora o minuto contratado por nuestro cliente (de una u otra forma y antes o después), pero nunca regalar nuestro tiempo (en detrimento de otro cliente).
Etiquetas: coste, valoración


